Me leí el libro, que no está muy bueno (aunque es relativamente ameno) y es muy repetitivo, y saqué algunas frases interesantes.
Las paso a continuación:
House responde: “Lo que me resulta difícil de creer es el concepto general de creencia; la fe no se basa ni en la lógica ni en la experiencia”.
Me gusta porque se basa en el punto de vista psicológico más primitivo… lo que hacemos (lo que hace cualquier animal) se basa en la experiencia (mayormente), y en las especies más inteligentes en los procesos lógicos (mayormente inducción). Entonces lo que desconcierta al doctor es en qué lugar de la psicología humana entraría la aceptación de un sistema de creencias basado en la fe.
Sartre no cree que el individuo pueda desarrollar su yo por cuenta propia; al contrario, arguye que los otros participan plenamente en la consolidación de la identidad personal.
Esto me lo marqué para leer un poco de Sartre, a quien no conozco más que por frases sueltas.
Los aciertos se juzgan con las consecuencias, sin importar cuáles hayan sido las intenciones.
Visión consecuencialista. Todo lo contrario a la frase “Lo que vale es la intención”. No sé, no sé… ¿los actos son morales cuando la intención es buena o cuando la consecuencia es buena?

Si estamos dispuestos a desechar la mejor hipótesis a la primera señal de problemas, nunca llegaremos a ningún lado con cualquiera de nuestras opiniones, porque siempre habrá algunos elementos sin explicación, algunas opciones del tipo “sí, pero…” que nos impedirán seguir con nuestra hipótesis. Antes de descartar nuestra mejor hipótesis en favor de otra, hay que darle la mejor y más convincente defensa posible, de la misma manera que uno debería recibir una fuerte defensa por parte de un buen y convincente abogado antes de ser declarado culpable por un delito.
(…) necesitamos personas que nos confronten. Si los demás están de acuerdo con nosotros o “están de acuerdo para no estar de acuerdo con nosotros” solo para evitar comprometernos en un debate, estaremos confinados a nuestra pequeña realidad. Necesitamos a alguien que se erija frente a nosotros. Pero muy pocas personas harán lo anterior por nosotros, porque saben que seremos recíprocos y plantearemos preguntas respecto a sus creencias y opiniones. Que reten nuestras suposiciones más fundamentales es desagradable, inquietante y en nuestra sociedad se considera ofensivo.
Me gustan estos dos fragmentos porque están como contrapuestos. Por un lado necesitamos aliados que apoyen nuestra forma de ver las cosas, pero por otro necesitamos el choque de ideas, el abogado del diablo, la falsación que hará que nuestras convicciones se caigan (si son refutadas) o tomen más fuerza (si no son refutadas).
Así como las luchas físicas, las confrontaciones intelectuales también duelen. Pero llevan a nuestros más grandes descubrimientos. Al menos con respecto al conocimiento, House tiene razón: “Ser agradable está sobrevalorado”.
Y esta parte me gusta porque enaltece las confrontaciones intelectuales, algo que está mal visto en general en la sociedad. La lucha debería ser como el agón griego, una lucha sin odio que busca la excelencia.
¿Cuál debería ser nuestro objetivo en la vida? De Aristóteles en adelante, la filosofía occidental ha ofrecido una respuesta dominante. “Todos los hombres”, dijo Aristóteles, “están de acuerdo en que (el objetivo de la vida) es la felicidad”.
(…) los filósofos utilitaristas del siglo xix, Jeremy Bentham y John Stuart Mili. Según esta escuela de pensamiento, una vida feliz es aquella que maximiza el placer y minimiza el dolor.
Un poco de búsqueda del significado de la vida…
La ética de los principios (o principlismo), un enfoque ético muy conocido, reduce el comportamiento ético a las siguientes reglas: no dañar a nadie, ayudar a la gente, dejar que la gente tome sus propias decisiones y ser justo.
Y sobre ética. Tengo que ver más de este tema del “principlism” (no encontré traducción, “principlismo” decía el libro, pero sospecho que es una traducción ad hoc).
Ser ingenuo es malo, pero ser cínico es aún peor.
Me gustó porque muchas veces me debato entre ambas… no sé si convendrá buscar un punto medio o tratar de escapar a ambas categorías.
La investigación empírica muestra que las personas con más tendencia a ser comprensivas, son susceptibles a una excitación excesiva cuando los demás sufren, lo que las hace menos capaces de ayudar a las personas con las que simpatizan.
Me llamó mucho la atención este último fragmento. En las notas de esta última cita mencionan algunas publicaciones que voy a ver si consigo para leer con más detenimiento:
- Nancy Eisenberg, “Empathy and Sympathy”, en Handbook of Emotions, ed. Michael Lweis y Jeanette M . Haviland-Jones (Nueva York: Guilford Press, 2000)
- Nancy Eisenberg y Paul Miller, “Empathy, Sympathy and Altruism: Empirical and Conceptual Links” en Empathy and Its Development, ed. Nancy Eisenberg y Janet Strayer (Cambridge: Cambridge Univ. Press, 1987)
- Martin Hoffman, Empathy and Moral Development (Nueva York: Cambridge Univ. Press, 2000)
- E. Ann Kaplan, “Vicarious Trauma”, en Empathy: Philosophical and Psychological Perspectives, ed. Amy Copian y Peter Goldie (Oxford: Oxford Univ. Press, próxima aparición)
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en la primer frase se revela la existencia de dios para mi. Deje de ser ateo hace unos meses luego de experimentar a dios. Lejos de la creencia y mas cerca de una formula matemática, a través de diferentes técnicas (meditación, yoga, contacto pleno con la naturaleza, etc, etc) experimente a dios y cada día que pasa lo voy afirmando un poco mas (obviamente depende de la disciplina con la practica, como cuando uno avanza en un campo científico). Lo que todavía no se es como llamarme porque claramente “creyente” no es lo que me define.
Buen blog!
Abrazo!