Tenés una necesidad de que las demás personas te quieran y te admiren, y sin embargo tendés a ser crítico de vos mismo. A pesar de tener algunas debilidades en tu personalidad, generalmente podés compensarlas con tus fortalezas. Tenés una considerable capacidad sin usar, que no estás aprovechando. Disciplinado y muy controlado hacia afuera, tendés a preocuparte y ser inseguro por dentro. A veces tenés serias dudas de si tomaste la decisión correcta. Preferís cierta cantidad de cambios y variedad y te sentís insatisfecho cuando te ves atrapado por las limitaciones. También sos orgulloso de tu pensamiento independiente; y no aceptás las ideas de los otros sin pruebas suficientes. Pero te parece poco inteligente ser muy franco al revelarte a las demás personas. A veces sos extrovertido, amable y sociable, mientras que otras veces sos introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser un tanto irreales.
Aclaro que vale para hombre y mujer. Es seguro de que esas palabras, dichas por una persona que te conozca (o por un estafador simpático) te van a resonar como a tu medida.
Ese escrito se llama Efecto Forer, aparece en el Diccionario de los Escépticos (material de consulta indispensable), y es un test aplicado por un psicólogo para demostrar que los individuos tienden a aceptar una descripción vaga, como dirigida especialmente hacia ellos, sin darse cuenta de que se podría aplicar a cualquiera.
Se supone que la fuerza del efecto se ve influenciada por tres factores:
- Uno cree que el escrito se aplica solamente a uno mismo (obviamente acá perdemos credibilidad)
- Uno confía en la autoridad del evaluador (bueno, acá ya nadie me cree más nada)
- El análisis enumera mayormente cosas positivas
En realidad, todo esto era una excusa para que vayan a ver el sitio The Skeptic Dictionary, que resuena mucho con mi manera de pensar; o sea, que no creo en nada.