Cuando yo me muera

Hagan de mí lo que quieran. Yo ya habré dejado de existir.

Ya no voy a sentir placer. Ni dolor.

Eso sí, pónganme lejos de curas y cruces. Esos cuervos disfrazados, onanistas monolibrescos, no hablan más que mentiras.

En cuanto a mi cuerpo, agarren lo que sirva y el resto tírenlo. A la tierra como cuerpo o ceniza. Ya habrá dejado mi cuerpo de ser mío con mis deformidades, mis sentimientos, mi vida.

Y el que me quiera recordar, que me recuerde vivo, que es lo que corresponde a los vivos, que los muertos no penamos.

Pero no me lloren más que lo que admita la decencia, que al final no es tan grave, que la vida no se puede tomar muy en serio.

La Constitución

Tuve desde hace rato la idea de agarrar una Constitución Nacional y leerla de una punta a la otra, marcando las partes que no me quedan del todo claras y las partes con las que no concuerdo. Ya llevé a cabo esa idea y presento los resultados, comentándolos un poco e invitando a la reflexión y corrección de los lectores. Continue reading